Cómo trabajamos

Una compraventa puede parecer sencilla hasta que deja de serlo.

En Inmonorte trabajamos operaciones de compra y venta en Laredo y la Costa Oriental de Cantabria. Y con los años hemos aprendido algo: muchas complicaciones que aparecen al final podían haberse visto mucho antes.

Por eso nuestro trabajo no consiste únicamente en encontrar comprador, enseñar una vivienda o coordinar una firma.

Consiste en ordenar la operación, revisar lo que puede condicionarla, dejar claros los acuerdos y coordinar cada paso hasta notaría.

No esperamos que tú sepas de Registro, arras, derramas o trámites de notaría. Esa es nuestra parte. La tuya es entender qué está pasando, saber qué decisiones tienes delante y poder tomarlas con tranquilidad.

Una incidencia detectada con tiempo se puede estudiar y gestionar. Descubierta cuando ya hay un comprador, unas arras, un banco y una fecha de firma esperando, puede convertirse en un problema mucho mayor.

La notaría está para firmar, no para descubrir bombas escondidas.

Nuestra forma de trabajar

01

Primero entendemos la operación

Antes de mover piezas queremos saber qué tenemos delante: la vivienda, la situación de quien compra o vende, los plazos, la financiación y cualquier circunstancia que pueda cambiar el camino.

02

Revisamos lo que puede cambiarla

Registro, Catastro, cargas, comunidad, derramas, herencias, VPO, financiación o documentación pendiente. No todo supone un problema, pero conviene saber qué existe antes de decidir qué hacer.

03

Negociamos algo más que un precio

Fechas, financiación, muebles, entrega de la vivienda, derramas o necesidades particulares también pueden formar parte del acuerdo. Intentamos que lo importante quede claro antes de seguir avanzando.

04

Coordinamos hasta la firma

Arras, banco, documentación, comunidad, notaría y llaves. Nuestro trabajo es coordinar esas piezas para que no tengas que descubrir por tu cuenta qué toca hacer en cada momento.

No seguimos por inercia

Hay operaciones en las que todo avanza exactamente como estaba previsto.

Y hay otras en las que aparece una carga, una incidencia registral, una derrama relevante, un problema documental o cualquier información que puede cambiar lo que comprador o vendedor habían decidido.

En ese momento nuestro trabajo no es mirar hacia otro lado para llegar cuanto antes a la firma.

Te explicamos qué hemos encontrado, qué puede significar para tu operación y qué opciones tenemos.

A veces podremos resolverlo y seguir. Otras habrá que cambiar una condición, esperar, renegociar o incluso plantearse si conviene continuar.

Primero se entiende. Después se decide.

Cosas que nos han enseñado a trabajar así

No es una filosofía escrita sobre el papel. Es el resultado de situaciones que aparecen en operaciones reales.

Un garaje que no aparecía en el Registro

Podíamos dejar el problema para más adelante. Se regularizó antes de firmar, aunque eso supusiera retrasar la operación. Preferimos una firma un poco más tarde que una duda importante sin resolver.

Una derrama aprobada entre las arras y la escritura

La cuestión ya no era simplemente cuánto costaba la vivienda, sino quién debía asumir ese gasto. Se habló, se aclaró y se dejó previsto antes de llegar a notaría.

Un comprador que desaparece después de aceptar una oferta

Cuando un vendedor acepta una propuesta puede retirar la vivienda del mercado y dejar de atender a otros interesados. Por eso las condiciones y el compromiso de las partes tienen que quedar claros cuando corresponde.

Nuestra prioridad no es llegar rápido a la firma.
Es llegar bien.
Y que tú sepas en cada momento qué estamos haciendo, qué hemos encontrado y por qué tomamos cada decisión.

¿Por dónde empezamos?

El proceso cambia según estés pensando en vender una vivienda o estés buscando comprar. Por eso hemos preparado una guía para cada caso.

¿Tu situación es más particular? Cuéntanosla y vemos por dónde empezar.