Te llega el momento de firmar arras y alguien suelta: “tranquilo, son arras penitenciales”.
Y tú piensas: “vale… ¿eso es bueno o es una trampa con corbata?”
En este artículo te lo explicamos como para entenderlo a la primera, con ejemplos y con algo clave: qué palabras deben aparecer en el contrato para que no haya lío después.
Las arras son una cantidad de dinero que se entrega al firmar un contrato privado de compraventa.
👉 Si estás comprando, aquí lo tienes explicado paso a paso en la Guía de compra de Inmonorte.
👉 Si estás vendiendo, aquí tienes cómo trabajamos y qué revisamos en la Guía de venta de Inmonorte.
Pero lo importante no es “si hay arras”. Lo importante es qué tipo de arras son, porque cambia totalmente lo que pasa si alguien se echa atrás.
Traducción humana: las arras pueden ser:
Este artículo habla del caso típico: alguien decide no seguir y no hay una causa pactada que lo justifique.
Si en el contrato se ha dejado por escrito una condición (por ejemplo, financiación en plazo, cancelación de cargas, autorización judicial, etc.), entonces no es lo mismo que “desistir porque sí”. Por eso es tan importante que el contrato lo deje claro.
Las penitenciales son las más conocidas porque permiten desistir pagando un precio.
No es “incumplimiento clásico”. Es más bien: puedes salir, pero te cuesta dinero.
Qué pasa si se echa atrás el comprador: pierde los 20.000 €.
Qué pasa si se echa atrás el vendedor: devuelve el doble, 40.000 €.
Si esto no está claro, luego vienen las discusiones. Busca frases del estilo:
Idea clave: con penitenciales, normalmente el contrato está pensado para cerrar el tema con ese “peaje”.
Las confirmatorias son, básicamente, una señal o anticipo del precio.
Aquí no existe el “me voy pagando”. Si alguien se echa atrás, se considera incumplimiento.
¿Qué puede pasar si alguien incumple?
Importante: en confirmatorias no hay “doble” automático por defecto.
Con nuestro ejemplo, esos 20.000 € suelen funcionar como señal o anticipo del precio, no como “precio de salida”.
Si alguien no cumple, la otra parte puede buscar que se firme o romper y reclamar daños (según el caso y lo pactado).
¿Y los 20.000 €? No hay un “doble” automático: normalmente se tratan como señal/anticipo y pueden devolverse o compensarse en función de lo que se acuerde o se acredite.
Las arras penales son una multa pactada si alguien incumple.
Y aquí está la clave para entenderlas sin ser abogado:
En las penales, lo importante no es la cifra… es: quién elige (¿el que cumple o el que falla?) y si además se puede obligar a firmar.
Qué significa: el que incumple puede decir “toma, pago la pena… y me voy”.
Con el ejemplo:
Qué palabras buscar: “efecto liberatorio”, “quedará liberada”, “podrá desistir mediante el pago…”.
Qué significa: aquí el que falla no decide. Decide el que sí cumple.
Con el ejemplo:
Qué palabras buscar: “a elección de la parte cumplidora”, “podrá optar entre exigir el cumplimiento o resolver…”.
Qué significa: aunque al final se firme, hay una penalización por el retraso o por el incumplimiento parcial.
Se usa, por ejemplo, cuando una parte dice: “yo firmo, pero si te retrasas me estás causando un perjuicio”.
Con el ejemplo:
Qué palabras buscar: “pena acumulable al cumplimiento”, “penalización por demora”, “€ por día…”.
Si quieres ir con seguridad (sin estudiar derecho), hazte estas 3 preguntas:
Si el contrato no responde claro a esas 3… no es que estés firmando a ciegas: es que estás firmando con los ojos cerrados y gafas de sol.
No siempre. Es bastante habitual porque “duele lo suficiente” para que nadie juegue, pero puede pactarse otra cantidad.
Sí, pero lo sensato es dejarlo reflejado por escrito: qué plazo hay para la financiación y qué pasa si el banco no concede (para evitar que luego se llame “incumplimiento” a lo que era una condición pendiente). (Si estás comprando y quieres ir sobre seguro, aquí lo tienes: ¿Te darán la hipoteca? Claves para comprar casa en Laredo).
Solo si son penitenciales (y está claro en el contrato). En otros tipos no hay “doble automático” por defecto.
Depende del contrato: puede ser una simple prórroga pactada, o puede activar penalizaciones si se han escrito como tal. Por eso es importante que el contrato contemple retrasos razonables y cómo se gestionan.
Depende del objetivo. Si queréis una salida clara y evitar guerras, las penitenciales suelen ser el “modo civilizado”.
Las arras no son un trámite: son el “botón” que decide qué pasa si algo se tuerce.
Si vas a comprar o vender en Laredo o en la Costa Oriental de Cantabria y quieres firmar con tranquilidad, en Inmonorte, inmobiliaria en Laredo, podemos revisar el borrador contigo para que sepas exactamente qué estás firmando.
👉 También puedes ampliar información aquí:
21 de febrero de 2026 21/02/2026
Pones tu piso a la venta y, de repente, parece qu…
14 de febrero de 2026 14/02/2026
En 2026, alquilar “por temporada” ya no es solo f…
6 de febrero de 2026 06/02/2026
Si eres propietario y alquilas un piso por tempo…
31 de enero de 2026 31/01/2026
Hay una frase que, en muchas comunidades, suena …
24 de enero de 2026 24/01/2026
Hay una frase que, en una comunidad de vecinos, f…